EL EVANGELIO DEL DOMINGO

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,11b-17):

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban.
Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.»
Él les contestó: «Dadles vosotros de comer.»
Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.» Porque eran unos cinco mil hombres.
Jesús dijo a sus discípulos: «Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.»
Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

Palabra del Señor

Feliz domingo

19 de junio de 2022

 
Feliz domingo del Corpus Christi.
Después de culminar el tiempo pascual con la fiesta de Pentecostés y celebrar el pasado domingo el día la Santísima Trinidad celebramos la solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Señor.
Muchas son las cosas importantes y necesarias que creemos y vivimos los seguidores de Jesús. Entre otras podemos destacar las siguientes:
• La fe en el Dios verdadero que se nos ha manifestado como Padre, Hijo y Espíritu Santo, en cuya vida nos sumergimos por el Sacramento del Bautismo.
• La muerte y la resurrección del Señor que nos abre las puertas de la eternidad.
• La celebración de la Eucaristía y la presencia real de Jesús en este sacramento.
• La práctica de la caridad que todo lo envuelve. “Si no tengo amor no soy nada”.
Todas van unidas. Separarlas significa empequeñecer la vida y la experiencia de la fe cristiana.
La fiesta de hoy mira a la Última Cena en la tarde del Jueves Santo y nos invita a centrar nuestra atención en la Eucaristía y en la práctica de la caridad.
La Eucaristía es el sacramento fuente y culmen de la vida cristiana. Toda la vida de gracia y la actividad de la Iglesia nacen del Señor y a Él se encaminan. Jesús nos dijo: “Haced esto en memoria mía”. Sin Eucaristía difícilmente podemos ser buenos seguidores de Jesús.
• La Eucaristía es el memorial de la pasión del Señor. Cuando participo en ella acojo los frutos de la Redención.
• La Eucaristía es el banquete de la comunión con Dios y con los demás. Es el alimento del Cuerpo del Señor y anticipo del banquete de la eternidad.
• La Eucaristía es la presencia sacramental permanente del Señor en medio de su pueblo. La fiesta de hoy nos invita a darnos cuenta de ello. Adoremos al Señor. Busquemos momentos para estar con Él. La amistad solo crece con la cercanía.
• La Eucaristía es el sacramento del amor fraterno, porque brota del amor de Dios manifestado en Cristo Señor nuestro.
La práctica de la caridad es expresión de la fe. Seguimos a Jesús que lavó los pies de sus apóstoles y que nos dice ante la multitud hambrienta: “Dadles vosotros de comer”.
• Es necesario practicar la caridad personalmente, como una virtud y un estilo de vida, unida a la austeridad y a la humildad.
• Y practicamos la caridad como Iglesia, como comunidad, como familia de los hijos de Dios. Y ahí entra la labor de CÁRITAS en sus distintos ámbitos y niveles, testimonio constante de la predilección por los pobres, los necesitados, los excluidos. Su gran tarea queda en muchas ocasiones escondida porque la caridad no hace ruido.
Que Santa María, mujer eucarística y Madre del Amor, nos ayude a descubrir, acoger y amar a Jesús en la Eucaristía y en los necesitados que nos muestran su verdadero rostro.

Un saludo. Alfonso.