Hoy es un día muy especial para nuestra parroquia. Hace 50 años, el 3 de octubre de 1976, Santa Beatriz de Silva era canonizada por el papa san Pablo VI. Medio siglo después, queremos celebrar este aniversario con alegría y, sobre todo, con un profundo sentimiento de acción de gracias.
Nuestra parroquia lleva semanas preparando este día, acogiendo con alegría la invitación de las religiosas de la Casa Madre de la Orden de la Inmaculada Concepción, con quienes estamos hermanados.
Durante estos últimos nueve días hemos vivido una Novena extraordinaria a Santa Beatriz de Silva con motivo de este 50º aniversario de su canonización, poniendo en sus manos nuestra parroquia, nuestras familias, nuestros niños y jóvenes y todas las intenciones de nuestra comunidad. Han sido nueve días de oración y preparación del corazón para llegar a este aniversario con una mirada profundamente agradecida.
La celebración comenzó anoche
Nuestros adolescentes, acompañados por varios jóvenes responsables, comenzaron anoche su convivencia jubilar en la Capilla del Santísimo, con un precioso momento de oración ante Jesús, seguido de la cena, juegos y convivencia.
Son 32 adolescentes los que participan en esta experiencia.
Hoy, toda la parroquia se pone en camino
106 adultos participan en la peregrinación hasta la Casa Madre. A ellos se suman niños, jóvenes y familias que se incorporan en los distintos puntos del recorrido.
A las 12:00 h, en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, celebraremos la Eucaristía jubilar, presidida por D. Ángel Rubio Castro, obispo emérito de Segovia.
También estarán presentes muchas personas de nuestra parroquia que acudirán directamente al Monasterio por otros medios, uniéndose a las religiosas concepcionistas y a tantos fieles que quieren celebrar este aniversario.
Y la celebración continúa por la tarde
A las 17:00 h, la celebración continuará en nuestra parroquia con una fiesta para las familias, en la que participarán casi 50 niños junto a sus familias.
Adolescentes, jóvenes y adultos han colaborado en su preparación, poniendo su tiempo, sus capacidades y su servicio al servicio de los demás para completar este día tan especial con alegría, encuentro y convivencia.
Hoy no queremos quedarnos solamente con las cifras. Detrás de cada número hay un rostro, una historia y un deseo de vivir la fe.
Una parroquia que reza.
Una parroquia que camina.
Una parroquia que sirve.
Una parroquia que celebra.
Una parroquia que está viva.
Hoy damos gracias a Dios por este momento de gracia.
Gracias a las religiosas de la Casa Madre por habernos invitado a compartir este Jubileo. Gracias a todos los que han preparado y hacen posible esta jornada. Y gracias, de manera especial, a Santa Beatriz de Silva, nuestra titular y patrona, por acompañar el camino de nuestra comunidad.
Después de estos nueve días de oración, ponemos hoy nuestra parroquia a sus pies y le pedimos que siga intercediendo por todos nosotros, para que sepamos caminar juntos, crecer en la fe y vivir con alegría nuestra vocación a la santidad, bajo la protección de María Inmaculada.
Santa Beatriz de Silva, ruega por nuestra parroquia.
¡Feliz 50º aniversario de tu canonización!

