La semana pasada compartíamos los primeros testimonios de las familias de la Parroquia Santa Beatriz de Silva de Toledo que habían acogido en sus hogares las reliquias de san Luis Martín y santa Celia Guérin. Una experiencia de fe y de gracia que ha continuado durante estos días, en los que nuevos hogares han abierto sus puertas a este matrimonio santo.
En aquella primera publicación recogíamos los testimonios de las familias Santamaría Ramos, Pérez-Higueras Mencía, Hidalgo Santos, Moya Sanmiguel y Pérez Olmedo, así como del Instituto Secular Ignis Ardens. Sus palabras nos permitieron descubrir cómo la visita de san Luis y santa Celia había sido acogida como una oportunidad para renovar la fe y el compromiso de vivir la santidad en familia.
Desde su llegada a nuestra parroquia, el pasado 18 de octubre, coincidiendo con la celebración del DOMUND, las reliquias han estado presentes en las celebraciones eucarísticas y han visitado distintos hogares de nuestra comunidad parroquial. Cada familia ha vivido este encuentro de una manera especial, compartiendo la oración, dando gracias por el regalo recibido y poniendo bajo la intercesión de san Luis y santa Celia sus matrimonios, sus hijos y sus necesidades.
Los testimonios de esta segunda semana vuelven a poner de manifiesto una convicción que ha acompañado toda esta iniciativa: la santidad es una llamada para todos y se construye en la vida cotidiana, en el amor de los esposos, en la entrega a los hijos, en el perdón, en las dificultades compartidas y en la oración.
Hoy, 2 de noviembre, día de la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, las reliquias de san Luis y santa Celia dejan nuestra parroquia para continuar su peregrinación hacia otra comunidad parroquial. Nos queda el agradecimiento por estos días de gracia y el deseo de que el ejemplo de este matrimonio santo siga dando fruto en nuestras familias.
Los testimonios de las familias
Familia Gómez-Elvira Rodríguez
«¡¡¡Hasta el cielo!!!» Estas fueron las palabras con las que san Luis Martín se despidió de sus hijas, flores del Monte Carmelo, en su última entrevista con ellas en el Carmelo de Liseux. Damos gracias a Dios porque a través de sus hijos, san Luis y santa Celia Martín, de su matrimonio y de sus nueve hijos, de sus penas y sus gozos, ha querido confirmarnos la verdad primera de nuestra existencia: que nuestra patria es el Cielo. Ejemplo de familia santa, nos encomendamos a la familia Martin para que, como ellos, sepamos dar testimonio de Cristo, en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarlo y respetarlo todos los días de nuestra vida.
Familia Molina Reoyos.
Tener en nuestra casa las reliquias de san Luis y santa Celia Martín ha sido un verdadero regalo de Dios para nuestra familia. […]
Su ejemplo como matrimonio y como padres nos anima a seguir caminando juntos en la fe, poniendo siempre a Dios en el centro de nuestro hogar.
Gracias, Luis y Celia, por acercarnos un poquito más al cielo […]
Familia Flores Fernández.
Señor, te damos gracias por el regalo de poder acoger hoy en nuestro hogar las reliquias de los Santos Luis y Celia Martín.
Te pedimos que por su intercesión, derrames abundantes gracias sobre nuestra familia. Que el ejemplo de su vida entregada, su fe y su amor sean luz que nos guíe cada día, ayudándonos a superar las dificultades y transformar nuestro hogar en un verdadero santuario de amor y paz para gloria de Dios.
Familia Díaz Alba
Damos gracias a Dios por haber tenido a dos nuevos invitados en nuestra casa,que,desde el silencio nos han hablado de Dios. A través de este matrimonio santo,nos enseña que podemos ser LUZ en nuestra familia y en nuestro mundo. Ahora que se acerca la fiesta de todos los Santos, nos fijamos en san Luis y santa Celia como modelos de santidad y les pedimos que nos ayuden a vivir de manera extraordinaria lo ordinario de cada día.
¡Gloria a Dios!
Familia Alonso Carrasco
¡¡¡Qué regalo tan grande haber tenido en casa las reliquias de unos esposos santos!!!
Ellos, que hicieron de su amor una vocación y de su familia un camino de santidad, nos recuerdan que Dios habita en lo sencillo de cada día: en el amor de los esposos, en la entrega a los hijos, en el perdón, en las dificultades compartidas y en la oración.
Que su paso por nuestro hogar no sea solo un recuerdo bonito, sino una invitación a dejar que Dios transforme nuestro matrimonio, para que también nosotros aprendamos a amarnos como Cristo ama, y nuestra familia sea un reflejo de su amor.
Que San Luis y Santa Celia intercedan por nuestro matrimonio y nos ayuden a descubrir que la santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en vivir extraordinariamente el amor de cada día.
Familia Rodríguez Biezma
Damos gracias por el regalo de poder tener las reliquias del matrimonio Martín en la familia. Conocerles un poquito más ha reforzado en nosotros que estamos llamados a ser santos en nuestro caminar diario, sin nada extraordinario, viviendo cada momento con la alegría de sabernos acompañados por el Señor.
Pedimos, por intercesión de los santos Luis y Celia, ser un hogar luminoso, como lo fue el suyo, que transmita la alegría de la fe y el amor entregado. Que sepamos descubrir la santidad en las pequeñas cosas de cada día, en el cariño entre nosotros, en la paciencia, en el perdón y en el servicio a los demás. Que, como ellos, hagamos de nuestra familia un lugar donde cada uno se sienta amado y donde Jesus esté siempre en el centro. Y que nunca olvidemos que, con la ayuda de Dios, nuestra vida ordinaria es camino hacia la santidad
“¡Hasta el cielo!”
Familia Rodríguez-Tembleco Colastra
En el día que la peque cumple 7 años, hemos recibido el gran regalo de tener las reliquias de los santos, tan queridos para nosotros.
Queremos dar gracias a Dios por el don de la vida y el regalo de la familia.
Que su testimonio nos ayude a ver que la santidad se construye en el día a día; como esposos, en la entrega a nuestros hijos, en los pequeños gestos de amor y la fe compartida.
También hemos puesto en sus manos a todos los fallecidos, víctimas y familias del accidente de trenes, que el Señor sea su consuelo y dé fortaleza.
Y este momento nos hace ver que no hay que perder el deseo de ser santos, de caminar juntos hacia Dios de la mano de María y de hacer de nuestro hogar un reflejo de su amor.
Familia Morcillo Argudo
«En estos momentos de tristeza por el accidente ferroviario en Urda, encomendamos a las familias afectadas a los Santos Luis y Celia, pidiendo al Señor que las consuele.
Pedimos también a este santo matrimonio que nos conceda tener siempre presente, como esposos, la grandeza de la vocación a la vida conyugal y que, junto a nuestros hijos, sepamos ser verdadero reflejo de iglesia doméstica. Agradecemos de corazón a nuestra parroquia de Santa Beatriz de Silva de Toledo el regalo de haber podido albergar sus reliquias en nuestro hogar durante estas horas»
Familia Amores Fernández -Cabrera
Para nuestra familia ha sido una bendición acoger en nuestro hogar a un matrimonio referencia en nuestro caminar. Esperamos ser capaces de aprovechar la enorme gracia que el Señor nos ha concedido y por la intercesión de este matrimonio ejemplo de santidad para toda la humanidad sepamos acercarnos cada día más a EL. Gracias también a todos los que habéis hecho posible este encuentro.
Familia Barredo de Valenzuela Sánchez- Beato
Una fiesta de Todos los Santos inolvidable: Hoy un pedazo del cielo se asomó a nuestro hogar
Y es que el Día de Todos los Santos de este año quedará grabado para siempre en la memoria y en el corazón de nuestra familia. No fue una festividad más; fue una gracia desbordante, un regalo inesperado que transformó nuestra casa en un pequeño santuario de comunión y alegría profunda. Tuvimos el grandísimo honor y la inmensa alegría de acoger en nuestro hogar las reliquias de San Luis Martin y Santa Celia Guérin, los padres de Santa Teresita del Niño Jesús.
No solo hemos sentido la emoción de tener físicamente con nosotros a dos referentes de la santidad matrimonial, sino la certeza palpable de que la Iglesia triunfante y la Iglesia terrenal se daban la mano en nuestra casa.
Pensar en Luis y Celia —en sus sufrimientos, en la pérdida de sus hijos, en sus luchas cotidianas y, sobre todo, en cómo vivieron el amor conyugal y la educación de sus hijas con Dios en el centro— nos hizo sentir que ellos comprendían perfectamente nuestra realidad familiar. Eran santos, sí, pero la realidad cotidiana del hogar sus dificultades, no les eran ajenas.
«Hoy tenemos que mirar al cielo»
Esa vivencia íntima y hogareña cobró todavía más fuerza y sentido con lo que escuchamos por la mañana en la homilía de la Misa. En la celebración de la Eucaristía, D. Emilio nos regaló una frase que resonó con fuerza en nuestros corazones y que se convirtió en el lema de toda la jornada: «Hoy tenemos que mirar al cielo».
Y es que, con las reliquias de San Luis y Santa Celia en casa, mirar al cielo dejó de ser una idea abstracta para convertirse en una realidad cercana. Comprendimos que la santidad no es una meta imposible reservada para unos pocos elegidos, sino el destino para el que todos hemos sido creados. Mirar al cielo significó levantar la vista de nuestras rutinas, de nuestras prisas y de nuestros agobios diarios para recordar que la Verdad está allí, donde ya nos esperan tantos seres queridos y donde estos santos esposos interceden por nosotros.
Dar posada, aunque fuera por unas horas, a quienes supieron convertir su matrimonio en un camino hacia la eternidad nos renovó la esperanza. Nos dejó una alegría desbordante y la firme convicción de que, con la gracia de Dios y el ejemplo de los santos, vale la pena luchar cada día por lo importante.
¡San Luis y Santa Celia, rogad por nuestra familia y por todos los hogares y acompañadnos en el camino de la vida hacia la santidad , que es la meta de todo cristiano!
Familia Abengózar Manzaneque
Gracias Señor,
¡qué gran regalo para nuestra familia!
Tener estas reliquias hoy entre nosotros nos recuerdan que la santidad no está lejos de nuestra rutina. Nos invitan a mirarnos con más paciencia, a perdonarnos con rapidez y a poner en manos de Dios nuestras preocupaciones familiares, sabiendo que Él cuida de cada detalle.
Danos Señor la confianza y la esperanza firme que sostuvieron a esta santa pareja.
Que aprendamos de ellos a buscar tu voluntad en lo pequeño y a vivir unidos en el amor.
Santa Teresita, San Luis y Santa Celia, rogad por nuestra familia.
Una peregrinación que continúa
Agradecemos a todas las familias que han acogido las reliquias y han compartido su testimonio, así como a la Delegación Diocesana de Familia y Vida por hacer posible esta visita.
Queremos expresar también nuestro agradecimiento a Marina y José Manuel, por su disponibilidad, dedicación y trabajo de coordinación, así como a todas las personas que han colaborado para hacer posible que las reliquias de san Luis y santa Celia hayan visitado tantos hogares de nuestra comunidad parroquial.
Que san Luis y santa Celia sigan acompañando a nuestra comunidad parroquial y nos ayuden a descubrir que también nuestros hogares están llamados a ser caminos de santidad.
¡Abramos nuestras casas. Abramos nuestras familias. Abramos nuestro corazón!










