La fiesta de la santidad llena de alegría y esperanza la parroquia con disfraces de santos, juegos, convivencia y una chocolatada compartida por las familias.
La Parroquia Santa Beatriz de Silva, en Toledo, ha celebrado hoy la fiesta de Holywins, reuniendo a más de un centenar de niños con sus familias en una jornada llena de alegría, convivencia y esperanza.
Los niños han disfrutado de una tarde especial en la que muchos se han vestido como santos, representando a hombres y mujeres que hicieron de su vida una respuesta de amor a Dios. Entre disfraces, sonrisas y juegos, la parroquia ha querido transmitir un mensaje fundamental: todos estamos llamados a la santidad y esta es un camino de verdadera alegría.
Cada disfraz ha sido una oportunidad para acercarse a la vida de los santos y descubrir que la santidad se puede vivir de muchas maneras: con la valentía de los mártires, la generosidad de quienes sirven a los demás y la confianza de quienes ponen su vida en manos de Dios.
La fiesta ha estado llena de momentos de encuentro y diversión. Los jóvenes han colaborado en la preparación de las actividades y han acompañado a los más pequeños, mientras las familias compartían esta experiencia de fe y convivencia. La jornada ha contado también con una chocolatada preparada por los grupos de oración de madres, que ha permitido prolongar la alegría en un ambiente familiar y fraterno.
La parroquia agradece de corazón la participación de todas las familias, la dedicación de los jóvenes, el trabajo de los catequistas y la generosidad de los grupos de oración de madres. Gracias a todos, Holywins ha sido una oportunidad para fortalecer los lazos de la comunidad parroquial y transmitir la fe a las nuevas generaciones.
La santidad, fuente de alegría y esperanza
En vísperas de la solemnidad de Todos los Santos, Holywins nos recuerda que la santidad no es algo triste, lejano o reservado a unos pocos. Al contrario, los santos son testigos de que el amor de Dios llena la vida de una alegría profunda y de una esperanza que no defrauda.
En un mundo que necesita razones para esperar, sus vidas nos muestran que el bien puede vencer al mal, que el amor es más fuerte que el odio y que la vida en Cristo abre un horizonte de esperanza que ni siquiera la muerte puede apagar.
La alegría de esta celebración no nos hace olvidar el dolor que estamos viviendo por los fallecidos y las víctimas del accidente ferroviario, así como el sufrimiento de sus familias. También por ellos queremos rezar, pidiendo al Señor consuelo y fortaleza. En vísperas de Todos los Santos, Holywins nos recuerda que, incluso en medio del sufrimiento, la fe mantiene viva la esperanza y el amor de Dios es más fuerte que la muerte.
Los disfraces nos han ayudado a poner rostro a esa llamada universal a la santidad, pero lo más importante es que cada niño pueda descubrir que también él está llamado a ser santo en su vida cotidiana: en casa, en el colegio, con sus amigos y con quienes más necesitan su ayuda.
La alegría de esta jornada nos recuerda que la Iglesia está llamada a ser un hogar donde las familias encuentren acogida, los niños crezcan en la fe y todos podamos descubrir que no estamos solos, porque Jesucristo camina con nosotros.
¡Holywins: la santidad vence! ¡Que la alegría de los santos renueve nuestra esperanza y nos ayude a llevar la luz de Cristo al mundo!


















